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Causas por las que se incrementa la incidencia de reflujo esófago-laríngeo:

  • Acompañamos la comida con bebidas con gas.
  • Comemos más grasas, colorantes, conservantes, etc
  • Nos sentamos a ver la televisión después de comer.
  • Abusamos de bebidas estimulantes: cola, café, etc.
  • Cenamos muy tarde y no nos movemos después de cenar. 
  • Padecemos sobrepeso.
  • Abusamos de alcohol y tabaco.

LARINGITIS DE REFLUJO.

    El reflujo faringo-laríngeo es una forma de enfermedad de reflujo gastroesofágico en la que el jugo gástrico afecta a la laringe y a las estructuras adyacentes. Ello ocurre porque el funcionamiento de los mecanismos esfinterianos de cierre al paso de jugos, tanto gastroesofágicos como esófagofaríngeos, no es adecuado o no es suficiente para contener el aumento de la presión gástrica.

    En la mayoría de las personas se presentan breves episodios de reflujo desde el estómago, especialmente después de la comida. Causan molestias mínimas y no se asocian con daños en la mucosa del esófago ni de la garganta.

    Algunos pacientes (cada vez más), por el contrario, sufren síntomas relacionados con el RGE y ven afectados su bienestar y su salud por este motivo.

    Los síntomas más característicos de reflujo gastroesofágico son la pirosis (dolor/ardor retroesternal) y la regurgitación. Con frecuencia despiertan al paciente durante la noche. Asma y sapiración pulmonar pueden presentarse también en pacientes con RGE intenso.

    Así mismo, el ácido que llega a contactar con estructuras de la garganta provoca tos y carraspeo crónicos, cambios en la voz y dolores de garganta recurrentes. Una manifestación de reflujo faringo-laríngeo, típica y bien conocida por los otorrinos, es la sensación de estorbo en la parte inferior de la garganta, el llamado "bolo faríngeo", que preocupa y alarma a las personas, porque a veces se asocia a espasmos de tos asfixiante y a atragantamiento frecuente.

    En el tratamiento hay dos puntos clave: cambios en el estilo de vida y admnistración de medicación (fundamentalmente inhibidores de la bomba de protenes, siempre bajo control médico).